Bocadillos espirituales para vivir la Pascua: Jueves de la 6 a Semana – Ciclo A

“Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo: “¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: “Dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver”? Pues sí, os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría”.

(Jn 16,16-20)


Los cristianos no somos diferentes a los demás.

Hay un principio que dice: “la gracia no destruye la naturaleza”.

Nos duele el estómago como a cualquier otro.

Nos duele la cabeza como a cualquier otro.

Nos duelen los golpes como a cualquier otro.


Por eso también a los discípulos los causará tristeza:

La traición de Judas.

La Oración del Huerto.

El juicio y la condena de Jesús.

La historia de la Pasión.

La crucifixión de Jesús.

La muerte de Jesús.


Serán momentos de tristeza.

Serán momentos de desilusión.

Serán momentos de fracaso.

Serán momentos en los que, mientras en mundo cree triunfar, ellos siente la derrota.

Serán momentos en los que, mientras los demás aplauden el éxito, ellos llorarán a escondidas.


Es la realidad de la vida, también la del cristiano.

El mundo se divertirá en esos centros de diversión.

Y tú, tal vez, por no salirte de tu línea no aciertas a conciliar el sueño.

El mundo se divertirá enriqueciéndose con la trampa y la mentira.

Y tú, tal vez, sufres porque no sabes qué podrás dar de comer a tus hijos mañana.

El mundo se divertirá con la droga y el licor, hasta perder la cabeza.

Y mientras tanto, puede que tú estés sufriendo, sintiéndote marginado.

El mundo se divertirá martirizando cristianos.

Y mientras tanto, puede que tú estés sufriendo esperando cuando te toca el turno.

El mundo se divertirá no privándose de nada.

Y mientras tanto, tú tendrás que vivir renunciando a muchas cosas que te gustarían.


¿Significará eso que ser cristiano es vivir triste y fracasado?

Los discípulos pasaron momentos muy malos en la Pasión.

Es más, ni siquiera dieron cara por él, por el miedo.

Y si alguno se quiso hacer el valiente, terminó negándole.

Aunque luego sus lágrimas de pena se convirtieron en gozo y alegría.


El cristiano tendrá momentos de tristeza.

Pero el cristiano está llamado a la alegría pascual.

“Lloraréis y os lamentaréis”.

“Pero vuestra tristeza se convertirá en alegría”.

Quienes lo juzgaron y condenaron, no tuvieron un día de Pascua.

Quienes lo crucificaron, no tuvieron una mañana de Resurrección.


Me gusta la oración de San Agustín:


“Señor, si no estás aquí, ¿dónde te buscaré estando ausente?

Si estás por doquier, como no descubro tu presencia?

Cierto es que habitas en una claridad inaccesible. ¿Pero dónde se halla es inaccesible claridad?

¿Quién me conducirá hasta allí para verte en ella?

¿Y luego, con qué señales, bajo qué rasgos te buscaré?

Nunca jamás te vi, Señor, Dios mío; no conozco tu rostro.

Enséñame a buscarte y muéstrame a quien te busca, porque no puedo ir en tu busca, a menos que Tú me enseñes, y no pudo encontrarte si Tú no te manifiestas.

Deseando te buscaré, te desearé buscando, amando te hallaré y encontrándote de amaré”.


Clemente Sobrado C. P.




Archivado en: Ciclo A Tagged: alegria, gracia
00:46

Publicar un comentario

[facebook][blogger]

SacerdotesCatolicos

{facebook#https://www.facebook.com/pg/sacerdotes.catolicos.evangelizando} {twitter#https://twitter.com/ofsmexico} {google-plus#https://plus.google.com/+SacerdotesCatolicos} {pinterest#} {youtube#https://www.youtube.com/channel/UCfnrkUkpqrCpGFluxeM6-LA} {instagram#}

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.
Javascript DesactivadoPor favor, active Javascript para ver todos los Widgets