Articles by "Padre Joan Carreras"

05:51
Domingo 1º de Adviento - Ciclo A 
27 Noviembre 2016

<< Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. …>> 

Jesús nos invita hoy a mirar al pasado, a la historia, y a la luz de la historia reconocer los signos de nuestros tiempos. Para mí eso es el Adviento, no solo mirar a nuestro mundo y reconocer su necesidad de Cristo, sino mirarnos también a nosotros mismos en su contexto y reflexionar. Reflexionar si estamos siendo lo que Dios espera que seamos en medio de un mundo que, parece y perece viviendo solo para comer, beber, trabajar, casarse... y morir.


Adviento es espera, esperanza, pero también es preparación, acción, sobretodo COMPORTAMIENTO consecuente, coherente con lo que creemos y esperamos (nos dice hoy la segunda lectura)

<<Comportaos reconociendo el momento en que vivís, pues ya es hora de despertaros del sueño,…>>

Había muchas familias en tiempo de Noé, pero Dios hubiese tenido que cambiar la historia si Noé y la suya no hubieran sido coherente con la fe y la esperanza que recibieron de Dios. El fruto consecuente de la fe de aquella FAMILIA dio origen a un mundo renovado.
Posteriormente, y de nuevo, otra FAMILIA “La Sagrada Familia de Nazaret, José y María”, pusieron sus vidas y esperanzas en Dios, creyendo se comportaron, y siendo consecuentes con su Fe, nos trajeron encarnada la Salvación de Dios.
Cuán importante es la “Familia” para Dios, dentro de sus planes. Dios mismo es Familia: Padre, Hijo, Espíritu Santo. Por eso, nada es tan atacado en el mundo como la Familia. El adversario de Dios y nuestro, ataca a la familia en todas las formas posibles y a su alcance. Pues sabe que destruyendo, separando, rompiendo los lazos de la familia rompe el plan de Dios. No solo la familia a nivel hombre y mujer, sino en todas sus formas. También en su forma de familia de comunidad, familia eclesial, familia de la fe, Iglesia.
<<... dejemos, pues, las obras de las tinieblas y pongámonos las armas de la luz. Andemos como en pleno día, con dignidad. ... nada de riñas y envidias. Revestíos más bien del Señor Jesucristo.>>
Quizá no podemos evitar que ocurra hoy lo mismo que ocurría en los días de Noé, pero sí hay algo que podemos hacer y que nadie nos puede impedir: RENOVARNOS Y RENOVAR AL MUNDO desde mi, tu, nuestras familias.

Papa Francisco: 

LA FAMILIA ES EL LUGAR DONDE NACE JESÚS.

<<La gran misión de la familia es “hacer lugar a Jesús que viene, recibir a Jesús en la familia, en la persona de los hijos, del marido, de la esposa, de los abuelos, porque Jesús está allí. Recibirlo allí, para que crezca espiritualmente en esa familia”>>
<<La familia es un “don” que “el Señor hizo al mundo desde el principio” y que “Jesús ha confirmado y sellado en su Evangelio”>>

<<Hacer espacio “en nuestro corazón y en nuestras jornadas al Señor”, como lo hicieron también María y José. Pero “no fue fácil: ¡cuántas dificultades tuvieron que superar! No era una familia fingida, no era una familia irreal. La familia de Nazaret nos compromete a redescubrir la vocación y la misión de la familia, da toda familia”.
https://www.aciprensa.com/noticias/papa-francisco-explica-la-gran-mision-de-la-familia-10214/

14:30


El pasado domingo, Domingo de Ramos, el Papa Francisco nos mostraba cómo seguir a Jesús y cómo podemos aprender el camino: “en el camino del servicio, de la donación, del olvido de uno mismo”. “Podemos aprender este camino deteniéndonos en estos días a mirar el Crucifijo, que es la “Cátedra de Dios”, para aprender el amor humilde, que salva y da la vida, para renunciar al egoísmo, a la búsqueda del poder y de la fama”.
LA CRUZ de Cristo es la manifestación MÁXIMA de la Misericordia, de la esencia de Dios. Sin la cruz y la resurrección del Señor, los creyentes seríamos los más dignos de lástima y conmiseración de todos los hombres, decía san Pablo, y toda nuestra fe y religiosidad seria vana.

1 Corintios 2 - (Biblia de Jerusalén 1998)
1. Pues yo, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con el prestigio de la palabra o de la sabiduría a anunciaros el misterio de Dios,2. pues no quise saber entre vosotros sino a Jesucristo, Y A ÉSTE CRUCIFICADO.Toda la doctrina de san Pablo rezuma la importancia y las riquezas de la CRUZ. Y ningún creyente, por torpe que sea, debería ignorar sus riquezas y beneficios.
1ª Corintios 1, 17. Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio. Y no con palabras sabias, para no desvirtuar la cruz de Cristo.18. Pues la predicación de la cruz es una locura para los que se pierden; mas para los que se salvan - para nosotros - es fuerza de Dios.


Contemplemos, admiremos, escalemos ... la CRUZ, pues en ella mana nuestra VIDA y nuestro VIVIR.
Gálatas 2, 19. En efecto, yo por la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios: con Cristo estoy crucificado;20. y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Esta vida en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí.21. No anulo la gracia de Dios, pues si por la ley se obtuviera la justicia, habría muerto en vano Cristo."

13:18


A nueve días de la celebración de san José, custodio de la Sagrada Familia y Patrón de la Iglesia Universal. 




Dios confió a san José su tesoro más grande. Tesoro que debía aceptar y cuidar a pesar de sus dudas y temores.

 ¿Acaso, no tenemos nosotros también los nuestros?

Pues a pesar de ellos, Dios nos ha confiado a los cristianos una misión que la Iglesia de nuestros días nos la recuerda con mucha frecuencia. Esta misión es la de llevar a Jesucristo a todas partes. Evangelizar. Anunciar la Buena Noticia de la salvación. Hacer conocer a Jesucristo... Porque el mundo, anhelante de salvación, necesita saber quién es el único Salvador enviado por Dios y que no tiene sustituto posible. 

¡ NO HAY QUE TEMER !
María temió ante el anuncio de Gabriel y lo que Dios le confiaba, y aun así se fió de Dios, amando a Dios y a su pueblo.
José temió ante lo que le acontecía y se le confiaba. Pero dejó de temer cuando se le reveló el plan salvífico de Dios, por mediación y a través de María:

 "José, hijo de David, NO TEMAS tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo.
 Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados."    
 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer.   S Mt 1, 20-21,24

Solo el ante el Amor Misericordioso de Dios desaparecen nuestros temores.
No cabe temor en el amor; antes bien, el amor pleno expulsa el temor ... quien teme no ha alcanzado la plenitud del amor. 1ª Jn 4, 18

 


 Hoy Dios cuenta con nosotros, confía y nos confía el ministerio de la Reconciliación.





SIN TEMORES NI VERGÜENZAS,  HABLEMOS, VIVIENDO CON JESÚS.



03:04

Ujué Rodríguez
Hoy, en nuestra peregrinación virtual, dejaremos la Bélgica de entreguerras - en la que han transcurrido las dos últimas etapas - para llegar a la Holanda a punto de ser liberada de la ocupación nazi, a finales de la Segunda Guerra Mundial. Allí, en Ámsterdam, visitaremos a Nuestra Señora de Todos los Pueblos.

El 25 de marzo de 1945, la holandesa Ida Peerdeman, recibió la primera de un total de 56 visitas de la Virgen María que tuvieron lugar entre los años 1945 y 1959.
Estas apariciones fueron acompañadas de varios mensajes, entre los que destacan la invitación de la Virgen a difundir una imagen suya sobre un globo terráqueo, con una cruz detrás y una cinta alrededor de su cintura, rodeada de ovejas y con tres rayos saliendo de sus manos, que simbolizan la Gracia de Dios Padre, la Redención de Dios Hijo y la Paz, de Dios Espíritu Santo, así como su advocación como Señora de todos los Pueblos.

Desde su primera aparición, el 25 de marzo de 1945, la Madre de Dios habló de “su oración” (que aún no se conocía) y de que debía ser divulgada. Seis años después, durante un viaje a Alemania, el 11 de febrero de 1951, la vidente oyó la oración que le causó una profunda impresión.
«Señor Jesucristo, Hijo del Padre, manda ahora tu Espíritu sobre la Tierra. Haz que el Espíritu Santo habite en el corazón de todos los pueblos, para que sean preservados de la corrupción de las calamidades y de la guerra. Que la Señora de Todos los Pueblos, la Santísima Virgen María, sea Nuestra Abogada
Amen».
En otra de las apariciones se dio a conocer como la «Corredentora, Mediadora y Abogada».

Tras 50 años de investigación exhaustiva, el 31 de mayo de 2002, las apariciones de "La Señora de todos los Pueblos" recibieron la aprobación eclesiástica oficial y el reconocimiento de su origen sobrenatural, por el Obispo de la Diócesis de Haarlem en Holanda.

Si en la etapa anterior veíamos a Nuestra Madre del Cielo como una poderosa intercesora, hoy se nos manifiesta como Corredentora, Mediadora y Abogada. ¡Qué no hará por nosotros, sus hijos, si acudimos a Ella con confianza!
Postrémonos pues, hoy, ante la que es hija predilecta de Dios Padre, Madre admirable de Dios Hijo y fiel esposa de Dios Espíritu Santo, y pidámosle, como Ella misma nos sugirió, que nos acerque la Gracia, los frutos de la Redención, y la Paz.
Gracias.

06:38

Ujué Rodríguez

Siguiendo con nuestra peregrinación virtual hoy casi no nos vamos a mover, ni en el espacio ni en el tiempo, ya que en esta ocasión visitaremos a la Virgen de los Pobres en la pequeña localidad belga de Banneux. Allí, nuestra Madre del Cielo se apareció por primera vez, tan sólo doce días después de la última de las apariciones de Beauraing, localidad de la que le separan unos ochenta kilómetros. En Banneux, la Santísima Virgen se apareció ocho veces a una niña llamada Mariette Beco, la mayor de once hermanos (aunque entonces sólo habían nacido los siete mayores).

La Familia Beco era católica no practicante, el padre de Mariette era un obrero desempleado que hacía años que no asistía a la Iglesia. Tampoco la madre se ocupaba de la educación religiosa de su gran prole. Mariette creció en este ambiente, pobre y secularizado; había abandonado sus lecciones de catecismo para la Primera Comunión, aunque tenía en la cabecera de su cama una imagen de la Virgen María y un rosario que de vez en cuando rezaba.

El mes de enero de 1933 fue especialmente frío y, en la noche del día quince, Mariette percibió desde la ventana de su casa una luz en el jardín; prestando más atención, vio que se trataba de “una dama hermosa” iluminada con su propio halo de luz. Tuvo miedo. Llamó a su madre y se lo contó pero ésta no la creyó.
Lo que presenció le dejó una gran huella en el corazón y Mariette decidió acudir de nuevo a las clases de catecismo. El Sacerdote que impartía las clases se quedó extrañado de este cambio de actitud, le preguntó a qué se debía y la niña le contó lo que había viso. El padre Jamin transmitió un informe completo a su Obispo.

Tres días después de esa primera aparición, Mariette salió de casa en medio de la oscuridad, rezó bajito y la Virgen se le apareció por encima del bosque. Mariette siguió rezando. Su padre, que la estaba observando desde la casa, salió para buscarla y cuando la encontró estaba rezando en bajo; se dio cuenta de que estaba ocurriendo algo extraño y fue a buscar al Sacerdote del pueblo. La niña continuaba rezando y apoyó sus rodillas cerca de un manantial en el que oyó las palabras de la Virgen: «Posa tus manos en el agua. Esta fuente me está reservada. Hasta pronto, buenas noches».
Mientras tanto el padre confesó al párroco que creía que su hija estaba viendo a la Virgen y como prueba de ello, prometió ir a la Iglesia para confesarse y recibir la Comunión de nuevo.

En sucesivas apariciones, la Virgen le dijo a Mariette:
«Yo soy la Virgen de los Pobres, el manantial es para todas las naciones, para todos los enfermos». «Desearía una capillita. Vengo a aliviar el dolor». «Creed en mí, yo creeré en vosotros». «Rezad mucho». «Soy la Madre del Salvador, Madre de Dios. Rezad mucho».
Y se despidió definitivamente de Mariette el dos de marzo de ese mismo año.

En 1949 las apariciones de Banneux fueron aprobadas por la Santa Sede.

Leyendo el mensaje de la Virgen de los Pobres, me ha venido a la cabeza la primera estrofa de la Secuencia de Pentecostés, en la que acudimos al Espíritu Santo como Padre amoroso del pobre y fuente de consuelo:
«Ven, Espíritu Divino manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo».

Me llamaba también la atención esa frase de Nuestra Madre «Creed en mí, yo creeré en vosotros». Pensando en ella, me he acordado de la parábola de la higuera estéril (Lucas 13, 6-9) y  creo que la Virgen se nos muestra como poderosa intercesora ante su Hijo, como aquella que le suplica nuevas oportunidades para nosotros cuando parece que no hay mucho que hacer, como si le dijese:  «Señor, déjala también este año hasta que cave a su alrededor y eche estiércol, por si produce fruto; si no, ya la cortarás».

Vayamos pues hoy a visitar a la Virgen de los Pobres de Banneux, y postrados a sus pies, pidámosle que siga intercediendo ante su Hijo, por todos sus hijos, por todos.

11:59
Los videntes de Beauring
Ujué Rodríguez

Buscando información para la etapa de hoy de nuestra peregrinación virtual, no pude menos que acordarme de mi madre, ya que la primera de las apariciones de Nuestra Señora del Corazón de Oro de Beauraing, tuvo lugar en noviembre de 1932, y en ese mismo mes de ese mismo año había nacido en Pamplona mi madre, de quien también se puede decir que tuvo un corazón de oro.

Beauraing es un pequeño pueblo del sudoeste de Bélgica, que en aquella época apenas contaba con unos dos mil habitantes. Nada lo distinguía de muchas otras aldeas de la zona. Allí, Nuestra Madre celestial se apareció por 33 veces a cinco niños, casi a diario,  entre el 29 de noviembre de 1932 y el 3 de enero de 1933.
Nuestra Señora habló poco. Varias de las veces no dijo nada, sino que se limitó a sonreír a los niños.

El 29 de noviembre de 1932, las hermanas Gilberta y Andrea Degeimbre, de 9 y 14 años, acompañaron a los hermanos Fernanda y Alberto Voisin, de 15 y 11 años, a buscar, en un internado de monjas, a Gilberta Voisin, de 13 años, hermana de los dos últimos. Mientras las niñas jugaban, Alberto medio asustado les dijo: «Mirad, la Virgen, vestida de blanco, está caminando sobre el puente». Las niñas se volvieron y se quedan también muy impresionadas. Golpearon con fuerza la puerta del internado y salieron a atenderles una monja - la hermana Valerie, que no percibió nada - y Gilberta Voisin, que vio la aparición y quedó también muy impresionada. Los niños se fueron corriendo a sus casas y contaron a sus familias lo ocurrido. Éstas no les creyeron.
Después, en otra aparición, los niños preguntaron a la Madre de Dios qué quería de ellos, Ella simplemente respondió: «Sed siempre buenos».
El 30 de diciembre, la Virgen les mostró su Corazón Inmaculado que resplandecía como el oro,  y les recomendó: «Rezad, rezad mucho».
En la última aparición, el 3 de enero, les habló un poco más: «Yo obtendré la conversión de los pecadores. Soy la Madre de Dios, la Reina del Cielo. Rezad siempre».
En esta aparición final, la Virgen Santísima, confió un secreto personal a tres de los videntes, que no se hizo público.
Las palabras finales de Nuestra Señora fueron dirigidas a una de las niñas: «¿Amas a mi Hijo? ¿Me amas a mí? Entonces, sacrifícate por mí».

Estas apariciones fueron reconocidas por la Iglesia en 1943.

«¿Amas a mi Hijo? ¿Me amas a mí? Entonces, sacrifícate por mí». Viendo la sencillez y la naturalidad con que la Madre de Dios trató a esos niños - como cualquier madre buena, con un corazón de oro, trata a sus pequeños -, pensaba que en esto debería consistir ese “hacerse como niños” que se nos exige para entrar en el Reino de los Cielos.

Vayamos pues hoy hasta Beauraing y, postrados a los pies de Nuestra Señora del Corazón de Oro, digámosle que amamos a su Hijo y que le amamos a Ella, y que estamos dispuestos a sacrificarnos por Ella, y,...como niños pequeños, hijos de una Madre buena, pidámosle también cosas buenas, pidámosle por tantas cosas que tenemos en el corazón.

03:10

Por Ujué Rodríguez
Hoy, en la memoria litúrgica de la Presentación de la Virgen María en el Templo, hacemos nuestra peregrinación virtual. Nos acercaremos a Portugal, hasta la Cova de Iría, en donde, en 1917, Nuestra Señora del Rosario de Fátima se apareció por seis veces a los pastorcitos Lucía dos Santos, Jacinta y Francisco Marto, entre el 13 de mayo y el 13 de octubre.
La Santísima Virgen les pidió que rezasen el rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra, que difundiesen la devoción a su Inmaculado Corazón, que rezasen mucho y que hicieran sacrificios por la conversión de los pecadores.

La Virgen les aseguró que en su última visita, en el mes de octubre, obraría un milagro para que todos creyesen en la veracidad de las apariciones. Y así fue. En un momento dado, la lluvia que caía torrencialmente, cesó, y el sol por tres veces giró sobre sí mismo, lanzando hacia todos los lados fajas de luz de variados colores.
Algunos periodistas que habían acudido incrédulos, con ánimo de burlarse de las apariciones, tomaron fotos y dieron testimonio de aquel milagro en la prensa.  Al cabo de 10 minutos de prodigio el sol volvió a su estado normal.

Con el conocimiento y consentimiento del Papa Pío XI, el 13 de octubre de 1930, el Obispo de Leiría (la diócesis a la que pertenece Fátima) Don José Correia da Silva,  anunció en una carta pastoral sobre las apariciones, los resultados de la investigación oficial de Fátima; declaraba dignas de fe, las visiones de los niños pastores en la Cova da Iria y permitía oficialmente el culto de Nuestra Señora de Fátima.

Lleguémonos pues hasta Fátima y dejémonos deslumbrar, no ya por el sol, sino por la Señora vestida de sol. Y postrados a sus pies hablémosle, como Lucía, de las necesidades de todos aquellos que se han encomendado a nuestras oraciones y pongamos atención en todo aquello que Ella tiene que decirnos, y...hagámosle caso, que seguro que saldremos ganando.

10:11

Por Ujué Rodríguez
Hoy dirigiremos nuestros pasos hasta el santuario de Knock, en el Condado de Mayo, al noroeste de Irlanda.

El 21 de agosto de 1879, Nuestra Señora, San José, el Cordero y San Juan Evangelista aparecieron envueltos en una brillante luz celestial, en el exterior de la iglesia parroquial de Knock. Quince personas fueron testigos oculares; jóvenes y ancianos, hombres, mujeres y niños.

La aparición comenzó a eso de las ocho de la tarde-noche. Era jueves. Nuestra Señora tenía sus manos y ojos elevados hacia el Cielo en actitud orante. A la derecha de la Virgen estaba San José, con la cabeza inclinada y vuelta ligeramente hacia ella. A la izquierda de la Virgen estaba San Juan Evangelista, vestido como obispo, con un libro en su mano izquierda y con la mano derecha levantada
Junto a las figuras y un poco a la derecha, había un altar grande y sencillo. Sobre el altar se posaba el Cordero mirando hacia el oeste y tras el Cordero se erguía una gran cruz. Los ángeles revoloteaban en torno al Cordero durante todo el tiempo que duró la aparición.
Mientras la pequeña multitud arrodillada, rezaba el Santo Rosario, los visitantes celestiales permanecían en silencio. No se pronunció ni una sola palabra. Al cabo de dos horas, de repente, las figuras desaparecieron.

San Juan Pablo II visitó el santuario el 30 de septiembre de 1979, coincidiendo con la celebración del centenario de la aparición, dándole la aprobación de la Santa Sede.

El Papa Francisco, en uno de sus mensajes vía Twitter decía: «Queridos padres y madres, hay que tener mucha paciencia y perdonar de corazón».
Al leerlo, pensé que estamos en un año muy especial para la familia - entre dos Sínodos de Obispos - y que era muy buen momento para rezar por ella. Pensé también que, de alguna manera, la aparicion de la Santísima Virgen en Knock fue una “aparición familiar”,  ya que Santa María se apareció con su esposo San José, con su divino Hijo el Cordero de Dios, y con su hijo “adoptivo”, San Juan Evangelista, en quien estamos representados el resto de sus hijos.

Así pues, vayamos hoy a Knock y, postrados a los pies de la Reina de la familia, hablémosle de nuestra familia - la de cada uno - y de todas las familias.

04:32
Por Ujué Rodríguez

En el mes de mayo tuvimos noticia de una iniciativa promovida por la Fundación “Ayuda a la Iglesia Necesitada”, que, bajo el título “Aliviemos el peso de su cruz”, invitaba a ofrecer una Santa Misa por los cristianos perseguidos.
A los habitantes de Santander se nos convocaba a participar en la Misa que se celebrararía el miércoles 20 de mayo, a las ocho y media de la tarde, en la Parroquia de la Anunciación.


Y en la etapa que recorreremos hoy dentro de nuestra peregrinación virtual, también nos encontraremos con cristianos perseguidos.
Dejaremos nuestra querida Francia y nos desplazaremos a Polonia. Allí, en 1873 en todas las escuelas de Warmia, se había prohibido el empleo del idioma polaco y, en virtud de la Kulturkampf, se habían suprimido todas las congregaciones religiosas, excepto la de las Hijas de la Caridad y las que se ocupaban de los enfermos .
Fue precisamente en ese contexto en el que desde el 27 de junio hasta el 16 de septiembre de 1877, la Virgen María se apareció a diario en la localidad de Gietrzwald, a dos niñas, hijas de campesinos: Giustina Szafranska de 13 años y Barbara Samulowska de 12.


La Virgen les habló en polaco - la lengua prohibida - y les recomendó recitar el rosario siempre y en todas partes, pero especialmente en la familia. Prometió el fin de la persecución religiosa en Polonia y la reapertura de las iglesias católicas. También bendijo una fuente.


Las autoridades del lugar intentaron poner fin a las peregrinaciones que surgieron de forma espontánea, castigando a los peregrinos, pero fue en vano. El 8 de septiembre de 1877, fiesta de la patrona de la Parroquia, se reunieron en Gietrzwald 50.000 peregrinos de toda Polonia..


Las apariciones fueron reconocidas canónicamente cien años después, el 11 de septiembre de 1977, por el entonces Cardenal Karol Wojtyla.


Como se puede leer en los Hechos de los Apóstoles, ha habido cristianos perseguidos desde los tiempos de los Apóstoles.

Sabemos también por el libro de los Hechos de los Apóstoles, que éstos «perseveraban unánimes en la oración, junto con algunas mujeres y con María, la Madre de Jesús». Acerquémonos pues a la Madre de Jesús, hoy en su santuario de Gietrzwald, y hablémosle de todos esos hermanos nuestros que sufren persecución por el nombre de su Hijo.

03:18

Por Ujué Rodríguez

El otro día, por una serie de asociaciones de ideas, me acordé de la película “Las sandalias del pescador”, del año 1968, en la que Anthony Quinn interpreta al ficticio Arzobispo ucraniano Kiril Lakota quien, tras pasar veinte años como prisionero político en un campo de trabajos forzados en Siberia, es elegido Papa. ¡Quién hubiera imaginado en aquella época que tan sólo diez años después un Arzobispo polaco sería elegido como sucesor de San Pedro!

Recuerdo que tras ver esa película por primera vez, se me ocurrió considerar el sentimiento de soledad que puede experimentar el Romano Pontífice, a pesar de vivir rodeado de gente, y que por analogía lo mismo les puede suceder a muchos Sacerdotes.

Siguiendo nuestra peregrinación virtual, hoy dejaremos París, pero no abandonaremos Francia. Volveremos al sudeste de Francia, a una meseta alpina , cerca del poblado de La Salette. Allí el 19 de septiembre de 1846, Maximino Giraud de once años y Melanie Mathieu de quince estaban cuidando el ganado cuando vieron aparecer dentro de una luz resplandeciente una “Bella Dama” más brillante que el sol”, sentada y llorando con la cabeza entre las manos. La "Bella Dama" se levantó y les habló durante un largo rato. Les explicó que lloraba por la impiedad imperante en la sociedad y les instó a renunciar a dos pecados graves que se habían hecho muy comunes: la blasfemia y el no tomarse el domingo como día de descanso y de asistencia a Misa. Predijo castigos espantosos si la gente no cambiaba y prometió la clemencia divina para los que cambiaran. Finalmente les pidió que rezasen, que hicieran penitencia y que difundieran su mensaje.

Al finalizar, la "Bella Dama" subió por una pendiente y desapareció entre la luz.

Después de 5 años de investigación, el Obispo de Grenoble, Philibert de Bruillard, reconoció la autenticidad de la aparición. El Papa Pío IX aprobó la devoción a Nuestra Señora de La Salette.

Los pastorcillos afirmaron haber sido informados de sendos secretos que no debían comentar ni siquiera entre ellos, hasta el año de 1858, fecha en la que se revelarían. En ellos la Virgen les habló del peligro que corrían muchos Sacerdotes y personas de vida consagrada si se dejaban ganar por los afanes de este mundo.

Aunque conocía la existencia de esta advocación mariana, desconocía su historia y me ha causado una gran impresión el encontrarme, cuando la he introducido en el buscador de imágenes, con una Virgen sentada, ocultando su rostro lloroso entre sus manos. Al verla me he acordado de esa estrofa del “Stabat Mater” que dice:

«Y ¿cuál hombre no llorara,
si a la Madre contemplara
de Cristo, en tanto dolor?
Y ¿quién no se entristeciera,
Madre piadosa, si os viera
sujeta a tanto rigor?»

Al principio os hablaba de la soledad de muchos Sacerdotes. Después hemos visto cómo nuestra Madre del Cielo lloraba y se preocupaba por la salud espiritual de sus hijos, y en particular de los ministros de su Hijo. Y como no podemos ni queremos dejarla sola en tanto dolor, viéndola sujeta a tanto rigor, subiremos a la Salette y trataremos de consolarla rezando unos por otros - en particular por todos los Sacerdotes - haciendo penitencia y difundiendo su mensaje de amor y de preocupación por todos y cada uno de sus hijos.

08:58


Peregrinación virtual sabatina, por Ujué Rodríguez



Continuaremos nuestra peregrinación virtual saliendo de España de la mano de un gran Santo español. Parafraseando a Neil Armstrong, hoy daremos un pequeño salto en el espacio, pero un gran salto en el tiempo, para dirigirnos al Monasterio de Prouille, en la región francesa de Languedoc-Rosellón, en donde, en 1208 la Virgen Virgen se apareció a Santo Domingo de Guzmán.


Santo Domingo de Guzmán era un docto sacerdote español que se fue al sur de Francia para tratar de convertir a los que se habían apartado de la fe de la Iglesia a causa de la herejía albingense, los llamados cátaros. 
Durante años los Papas habían enviado sacerdotes celosos de la fe, que habrían tratado de convertirlos sin mucho éxito.

Santo Domingo con su predicación, sus oraciones y sacrificios, logró convertir a unos pocos. Dio inicio a una orden religiosa para jóvenes conversas, cuyo convento se encontraba en Prouille, junto a una capilla dedicada a la Santísima Virgen. Fue en esa capilla en donde Santo Domingo le suplicó a Nuestra Señora que le ayudara, pues sentía que no estaba logrando casi nada. Y la Virgen se le apareció allí mismo; en su mano sostenía un rosario y le enseñó al Santo a recitarlo. Dijo que lo predicara por todo el mundo, prometiéndole que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias.

Santo Domingo salió de allí lleno de celo, con el rosario en la mano. Lo predicó con gran éxito y muchos albingenses volvieron a la fe católica.

Lleguémonos pues a la vecina Francia con el rosario en las manos y, aunque llevemos un arma poderosa en nuestras manos, vayamos en son de paz a postrarnos a los pies de la que se mostró como refugio de los pecadores, y hablémosle de nuestras propias personales debilidades, y pidámosle ayuda para superarlas y...¿por qué no?, pidámosle por la familia, por la institución familiar, por todas y cada una de nuestras familias.

Esto último se me ha ocurrido al considerar que, hace ya unos cuantos años, a las letanías lauretanas se añadió la de “Reina de la Familia”, precisamente entre “Reina del Santo Rosario” y “Reina de la Paz”.

12:11

«Pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado: que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celeste».

Estas son las palabras con las que el Papa Pío XII definió el dogma de la Asunción de María, el día 1 de noviembre de 1950. Una verdad maravillosa que nos llena de esperanza y de admiración. Esta mañana he leído un texto del beato cardenal Newman y en este día de la solemnidad me alegra poderlo compartir con vosotros en Háblales de Jesús. Estas fueron sus palabras llenas de sabiduría y devoción mariana:

Aunque (la Virgen) murió igual que todos, no murió como los demás hombres, pues en virtud de los méritos y la gracia de su Hijo, que en ella se habían anticipado al pecado y la habían llenado de luz y pureza, fue librada de todo lo que marchita y destruye la figura corporal. No había en ella pecado original que mediante el desgaste de los sentidos, la erosión del cuerpo y la decrepitud causada por los años preparara la muerte. La Virgen murió, pero su muerte fue un simple hecho, no el efecto de un proceso; y una vez ocurrida, dejó de ser. Murió para vivir. Murió como una cuestión de forma o una ceremonia en orden a pasar lo que se llama el débito de la naturaleza: no por ella misma o a causa del pecado, sino para someterse a su condición, glorificar a Dios, y hacer lo mismo que había hecho su Hijo. No murió, sin embargo, como su Hijo y Salvador, con sufrimiento físico en orden a un fin especial. No murió la muerte de un mártir, pues su martirio se realizó en vida. No murió como una víctima expiatoria, pues la criatura no podía desempeñar ese papel que sólo Uno podía cumplir por todos. Murió para terminar su curso mortal y recibir su corona.

«Por eso murió privadamente. Convenía que Aquel que murió por el mundo lo hiciera a la vista del mundo. Pero ella, flor del Edén, que vivió siempre escondida, murió en la sombra del jardín, entre las flores donde había vivido. Su tránsito no causó ruido alguno. La Iglesia continuó con sus tareas cotidianas de predicar, convertir y sufrir. Había persecuciones, huidas de una ciudad a otra, y mártires. Poco a poco se extendió el rumor de que la Madre del Señor no estaba ya en la tierra. Peregrinos comenzaron a moverse en busca de sus reliquias, pero nada encontraron. ¿Murió en Éfeso o en Jerusalén? Las opiniones no coincidían, pero en cualquier caso su tumba no fue hallada, y si se halló, estaba abierta. Los que buscaban volvieron a casa sorprendidos y como en espera de más luces. Pronto comenzó a decirse que cuando el tránsito de María se aproximaba y su alma iba a dirigirse al encuentro de su Hijo, los Apóstoles se reunieron en un determinado lugar, quizás en la Ciudad Santa, para asistir al gozoso acontecimiento, y que poco después de enterrarla con los ritos adecuados repararon en que su cuerpo no estaba en la tumba, mientras ángeles cantaban día y noche con voces alegres las glorias de su Reina asunta al Cielo.

»Pero aparte de nuestros sentimientos sobre los detalles de esta historia, no hemos de dudar que, de acuerdo con el sentir de todo el orbe católico y las revelaciones hechas a almas santas, María se encuentra en cuerpo y alma con su Hijo y Dios en el cielo,
y que nosotros podemos celebrar no sólo su tránsito sino también su Asunción» (1).

________________
  1. JOHN H. NEWMAN, Discursos sobre la fe, Madrid 1981, pp. 361-362.
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03:13

Por Ujué Rodríguez
Hola a todos.

Como no podía ser de otro modo, nuestra peregrinación virtual nos lleva, en primer lugar a Zaragoza, donde hacia el año 40 de nuestra era, María Santísima, todavía en carne mortal, se apareció sobre un pilar para auxiliar al Apóstol Santiago en la predicción de la fe.

La Santísima Virgen le pidió al Apóstol que se le construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde estaba de pie y prometió que "ese sitio permanecería hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obrase portentos y maravillas por su intercesión con aquellos que en sus necesidades implorasen su patrocinio". 

Esta tradición inveterada, encontró su plasmación en la Misa y en el Oficio propios que, para toda España, concedió en 1723 el Papa Inocencio XIII.

Hagámonos, pues, como niños, que así podremos venerar el sagrado pilar por su parte delantera y pongamos a los pies de la Pilarica nuestro primer beso y nuestra primera flor. Y hablemos con ella dándole gracias y pidiéndole más gracias, pues como Ella dijo, se quedó sobre la columna para que la virtud de Dios obrase portentos y maravillas a favor de quienes acudieran a su intercesión. Y pidámosle también, para que todos nosotros, como se dice en su Misa propia, obtengamos por su intercesión “fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor”.

Gracias.

02:58
Durante el mes de mayo de 2015, Ujué Rodríguez realizó una peregrinación virtual que compartió con varios grupos de amigos. Le pedí que me proporcionara los textos de esas peregrinaciones y ahora los emplearemos para hacer también nosotros una peregrinación virtual los sábados. Os invito a recorrer este camino sabatino con la confianza de los niños que van de la mano de su madre del Cielo.

Hola a todos.


Os propongo hacer una peregrinación virtual. ¡Da tanto gusto ir a visitar a la Madre a esos lugares en donde prodiga su protección maternal!
Considerando que al viajar virtualmente no importan las distancias, podríamos traspasar las fronteras de nuestro país y lanzarnos a la conquista del mundo de la mano de la Reina y Señora de todo lo creado. Para trazar el itinerario pensé que sería bueno seguir los pasos de la Virgen María, visitando los lugares que ella misma ha ido visitando a lo largo de la historia de la Iglesia; lugares en los que Ella se ha aparecido para consolar a los afligidos y auxiliar a los cristianos. Os propondré peregrinar juntos a treinta y un santuarios marianos erigidos en lugares en los que la Iglesia ha sancionado, de algún modo (a nivel local, diocesano o universal), como verdaderas, las apariciones de la Santísima Virgen María. Lo haremos siguiendo un orden cronológico, desde la más antigua hasta la más moderna. Y en cada etapa de nuestro recorrido nos pondremos a los pies de esa Madre que nos mira con ojos misericordiosos y le hablaremos de muchas cosas, y le daremos gracias, y le pediremos gracias,...y luego Ella negociará con su Hijo lo que tenga que negociar, que eso se le da muy, pero que muy bien.


Esta tarde, mientras recogía la cocina he puesto un disco de Nino Bravo y, entre otras cosas hemos “cantado a dúo” “Un beso y una flor”
Creo que ese ligero equipaje es el que podemos llevar con nosotros en este largo viaje; un beso y una flor para cada sábado del año. Espero que disfrutéis con la peregrinación.

Gracias.

SacerdotesCatolicos

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