Hay corazones y corazones

Domingo 11 Tiempo Ordinario – C


Cuando uno lee en el Evangelio ciertos rasgos de Jesús y de los hombres termina convencido de que:

Todos llevamos un corazón.

Pero no todos los corazones son iguales.

Hay corazones que dan la impresión de que solo sirven para juzgar, condenar y excluir.

Y hay corazones que, uno siente que solo sirven para comprender, para amar, para perdonar.

Y hay corazones que parecen ya troncos de árbol podridos, pero que el calor de otros corazones son capaces de reverdecer.



Aquí nos encontramos con estos tres corazones:

El corazón de la pecadora, aparentemente ya podrido.

Y sin embargo un corazón que, lo único que busca es una pizca de calor para volver a florecer.

El corazón del fariseo, que solo sabe juzgar y condenar.

Un corazón que solo sabe escandalizarse de que alguien pueda dar vida a lo que él ve como podrido.

El corazón de Jesús, que:

Solo ve las lágrimas de arrepentimiento, en vez del pecado.

Solo ve el dolor del pecado, en vez del pecado.

Solo ve el ansia de la vida, en vez del pecado.

Solo ve las ganas de amar de verdad, en vez del pecado.


Hay quien necesita del pecado de los demás:

Para querer manifestar su celo por la bondad.

Para querer manifestar su celo evitando el contacto.

Para querer manifestar su santidad condenando a los demás.

Para querer manifestar su santidad evitando ensuciarse con los malos.

Ese se llama “Simón el fariseo”.


Y hay quien es visto como pecador, y sin embargo:

Dentro le arde el vacío que nadie quiere llenar.

Dentro le arde el vacío de una vida sin sentido.

Dentro le arde el vacío que busca donde llenarlo.

Dentro lleva el pecado.

Pero también ese anhelo de salir del charco del pecado.

Dentro lleva el pecado.

Pero también el coraje de irrumpir en una comida en busca de un poco de amor.

Dentro lleva el pecado.

Pero también la capacidad de resucitar de sus cenizas cuando el amor y el perdón son capaces de encender la leña del amor.

Esa se llama “la mujer pecadora”.


Y hay quien, sin cerrar los ojos al pecado, es capaz:

De descubrir vida, donde todos ven muerte.

De descubrir manantial de vida, donde otros lo ven todo seco.

De descubrir amor verdadero, donde otros solo ven pecadores.

De descubrir lágrimas que brotan del amor y la esperanza.

De descubrir lágrimas capaces de lavar los pies del que ama de verdad.

De descubrir que donde todos ven contagio, descubren señales de vida.

Ese se llama “Jesús de Nazaret”.


Mientras los “buenos” solo ven pasado, Alguien es capaz de ver futuro.

Mientras los “buenos” solo saben condenar, Alguien solo sabe amar.

Mientras los “buenos” solo saben despreciar, Alguien es capaz de romper todas las cortesías humanas y da cara por los pecadores.


Una comida que comenzó con una invitación.

Una comida que fue interrumpida con el escándalo de una mujer pecadora.

Una comida que termina iluminada con el perdón.

Una comida donde los buenos quedan mal.

Una comida donde los malos quedan recuperados, renovados, revividos:

“Tus pecados están perdonados”.

“Tu fe te ha salvado, vete en paz”.


Me viene a la mente aquel versito de Francisco Estrello, titulado:


Desparramando vida

“Tú vas, Señor, desparramando vida

En la pobre aridez del barro humano;

Todo surco regado por tu mano

Es viviente canción de rubio grano.


Tú conviertes la sed de pozos muertos

En fuentes refrescantes de aguas vivas;

Y los desiertos, Cristo, que cultivas,

Florecen en tus manos compasivas.


Llevas en Ti, Señor, todo el milagro

De los huertos en flor, llenos de trinos;

Y cuando pasas tú por los caminos,

Se estremecen de cánticos divinos”.


Clemente Sobrado C. P.




Archivado en: Ciclo C, Tiempo ordinario Tagged: amor, corazon, fariseo, mujer, perdon

Publicar un comentario

[facebook][blogger]

SacerdotesCatolicos

{facebook#https://www.facebook.com/pg/sacerdotes.catolicos.evangelizando} {twitter#https://twitter.com/ofsmexico} {google-plus#https://plus.google.com/+SacerdotesCatolicos} {pinterest#} {youtube#https://www.youtube.com/channel/UCfnrkUkpqrCpGFluxeM6-LA} {instagram#}

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.
Javascript DesactivadoPor favor, active Javascript para ver todos los Widgets