Domingo 18 de Septiembre de 2016
Domingo 25º durante el año
Verde. Semana 1ª del Salterio.
Martirologio Romano: En Osimo, en la región Picena, en Italia, san José de Cupertino, presbítero de la Orden de Hermanos Menores Conventuales, célebre, en circunstancias difíciles, por su pobreza, humildad y caridad para con los necesitados de Dios. Murió el 18 de septiembre de 1663 a la edad de 60 años. Patrón de los estudiantes.
Antífona de entrada
Yo soy el salvador de mi pueblo, dice el Señor. Lo escucharé cuando me invoque en su angustia y seré su Señor para siempre.
Oración colecta
Dios nuestro, que estableciste el fundamento de la ley divina en el amor a ti y al prójimo, concédenos que, cumpliendo lo que mandas, merezcamos alcanzar la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.
Oración sobre las ofrendas
Acepta con bondad, Señor, las ofrendas de tu pueblo, y, por medio de este sacramento celestial, haz que se haga vida en nosotros cuanto proclamamos por la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona de comunión Sal 118, 4-5
Tú promulgaste tus mandamientos para que se cumplieran íntegramente. Ojalá yo me mantenga firme en la observancia de tus preceptos.
O bien: cf. Jn 10, 14
Dice el Señor: “Yo soy el buen Pastor, conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí”.
Oración después de la comunión
Te pedimos, Padre, que acompañes siempre con tu auxilio a los que alimentas con tus sacramentos, para que en estos misterios recibamos los frutos de la redención y la conversión de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
1ª Lectura Am 8, 4-7
Lectura de la profecía de Amós.
Escuchen esto, ustedes, los que pisotean al indigente para hacer desaparecer a los pobres del país. Ustedes dicen: “¿Cuándo pasará el novilunio para que podamos vender el grano, y el sábado, para dar salida al trigo? Disminuiremos la medida, aumentaremos el precio, falsearemos las balanzas para defraudar; compraremos a los débiles con dinero y al indigente por un par de sandalias, y venderemos hasta los desechos del trigo”. El Señor lo ha jurado por el orgullo de Jacob: Jamás olvidaré ninguna de sus acciones.
Palabra de Dios.
Comentario
La denuncia profética se dirige contra aquellos que sólo piensan en obtener ganancias económicas, aunque para esto tengan que cometer injusticias o pisotear a los débiles. Dios no queda indiferente ante estos atropellos. Dios escucha el clamor de los pobres.
Sal 112, 1-2. 4-8
R. ¡Alaben al Señor, que alza al pobre!
Alaben, servidores del Señor, alaben el Nombre del Señor. Bendito sea el Nombre del Señor, desde ahora y para siempre. R.
El Señor está sobre todas las naciones, su gloria se eleva sobre el cielo. ¿Quién es como el Señor, nuestro Dios, que tiene su morada en las alturas, y se inclina para contemplar el cielo y la tierra? R.
Él levanta del polvo al desvalido, alza al pobre de su miseria, para hacerlo sentar entre los nobles, entre los nobles de su pueblo. R.
2ª Lectura 1Tim 2, 1-8
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo.
Querido hijo: Ante todo, te recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, por los soberanos y por todas las autoridades, para que podamos disfrutar de paz y de tranquilidad, y llevar una vida piadosa y digna. Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador, porque él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo, hombre él también, que se entregó a sí mismo para rescatar a todos. Éste es el testimonio que él dio a su debido tiempo, y del cual fui constituido heraldo y Apóstol para enseñar a los paganos la verdadera fe. Digo la verdad, y no miento. Por lo tanto, quiero que los hombres oren constantemente, levantando las manos al cielo con recta intención, sin arrebatos ni discusiones.
Palabra de Dios.
Comentario
Este llamado a orar en diversas formas - plegaria, oración, súplica o acción de gracias - llega también hasta nosotros hoy, para que seamos personas y comunidades de oración. Esa oración nos fortalecerá y enriquecerá no sólo a nosotros, sino a toda la sociedad.
Aleluya 2Cor 8, 9
Aleluya. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza. Aleluya.
Evangelio Lc 16, 1-13
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
En aquel tiempo, Jesús decía también a sus discípulos: «Había un hombre rico que tenía un administrador a quien acusaron ante él de malbaratar su hacienda; le llamó y le dijo: ‘¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no podrás seguir administrando’. Se dijo a sí mismo el administrador: ‘¿Qué haré, pues mi señor me quita la administración? Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer, para que cuando sea removido de la administración me reciban en sus casas’.
»Y convocando uno por uno a los deudores de su señor, dijo al primero: ‘¿Cuánto debes a mi señor?’. Respondió: ‘Cien medidas de aceite’. El le dijo: ‘Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta’. Después dijo a otro: ‘Tú, ¿cuánto debes?’. Contestó: ‘Cien cargas de trigo’. Dícele: ‘Toma tu recibo y escribe ochenta’.
»El señor alabó al administrador injusto porque había obrado astutamente, pues los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz. Yo os digo: Haceos amigos con el dinero injusto, para que, cuando llegue a faltar, os reciban en las eternas moradas. El que es fiel en lo mínimo, lo es también en lo mucho; y el que es injusto en lo mínimo, también lo es en lo mucho. Si, pues, no fuisteis fieles en el dinero injusto, ¿quién os confiará lo verdadero? Y si no fuisteis fieles con lo ajeno, ¿quién os dará lo vuestro? Ningún criado puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero».
Palabra del Señor.
O bien más breve: Lc 16, 10-13
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús decía a sus discípulos: El que es fiel en lo poco, también es fiel en lo mucho, y el que es deshonesto en lo poco, también es deshonesto en lo mucho. Si ustedes no son fieles en el uso del dinero injusto, ¿quién les confiará el verdadero bien? Y si no son fieles con lo ajeno, ¿quién les confiará lo que les pertenece a ustedes? Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero.
Palabra del Señor.
Comentario
No parece un ejemplo moralmente bueno el de este administrador que primero roba y después miente. ¿Por qué toma Jesús un caso así para enseñar con su parábola? Todos conocemos este modo de obrar de los hijos de las tinieblas. Y sabemos cómo agudizan el ingenio para lograr sus objetivos. ¿Qué haremos nosotros, entonces, por el Reino de Dios? La parábola nos invita a ser creativos, tener iniciativa y no escatimar recursos al ocuparnos de las cosas de Dios.
Oración introductoria
Señor, comienzo esta oración haciendo un acto de desprendimiento de todo lo que soy y de lo que tengo. Todo lo bueno es tuyo y quiero ponerlo ahora a tus pies y ofrecértelo. Todo lo he recibido de Ti y todo quiero usarlo para tu gloria, para tu servicio y para hacer el bien a los demás. Ayúdame a hacer esta oración con un corazón desprendido y generoso para poner un sincero empeño en crecer en el amor a Ti y a los demás.
Petición
Jesús, ayúdame hoy a hacer el esfuerzo de vivir con autenticidad mi fe católica.
Meditación
1.- Que el hombre no sea explotado por otro hombre. Hoy día estas palabras de Amós resuenan con toda actualidad. Gran parte de la culpa de la desgracia que ha caído sobre Israel la tienen los mercaderes que, con su rapacidad, despojan en esta época de hambre a los más débiles. El profeta recrimina sin compasión estas lacras sociales. La ambición de los negociantes perversos llega al límite de que, importándoles poco la celebración del culto, se impacientan por las fiestas religiosas. Su corazón está sediento de dinero. Nuestra sociedad está en aspectos como éste muy próxima a aquella problemática. El creyente debe adoptar una actitud de desapego y de denuncia. Palabras como éstas aún golpean la conciencia de muchos hombres de nuestra sociedad. Es preciso decirlo sin tremendismos pero con veracidad: el que tal hace sepa que le aguarda un castigo formidable. Por eso, el día de la restauración final, se tendrá en cuenta hasta la última de las obras de iniquidad que han obrado los que tenían la fortuna y el poder. Palabras para meditar: que nuestra fe no se convierta en una opresión; que el hombre no sea explotado por otro hombre.
2.- Oración de intercesión para colaborar en la obra de Dios. San Pablo es el gran maestro de la vida cristiana. Que ha mostrado como nadie la riqueza del interior oculto del cristiano. Es el maestro de la oración y del camino de la fe. El mismo nos dirá hoy que es "anunciador y apóstol, maestro en la fe y verdad". Nos habla de la oración de intercesión universal. Lo que Dios quiere es la colaboración de los creyentes en la gran tarea de la salvación, convirtiéndonos en cierta medida en mediadores de esta obra redentora. Esta es la misión universal de la Iglesia que tiene la misión de anunciar a todos la salvación y de preparar el camino. Así somos solidarios con Cristo, que se entregó generosamente camino. Así somos solidarios con Cristo, que se entregó generosamente para salvar a todos los hombres. Orando por los hombres preparamos el terreno por el efecto de la gracia de Dios que siempre se derrama en abundancia sobre el mundo, perpetuándose así la obra de Cristo, salvador universal.
3.- El amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz. En cuestiones de dinero, casi todos tendemos a ser más o menos astutos o sagaces, aunque no todos tengamos que ser injustos como el administrador infiel. Esta parábola sobre el uso del dinero no es sólo aplicable a los ricos, sino a la mayor parte de los mortales. El amo felicitó a su administrador por la astucia con que había actuado, no por su injusticia, y Jesús coloca al administrador infiel entre los hijos de este mundo, es decir, entre los hijos de las tinieblas, frente a los hijos de la luz. Debemos examinar constante y concienzudamente nuestra actitud ante el uso que hacemos del dinero que tenemos y del que quisiéramos tener. El ser hijos de la luz nunca debe hacernos ingenuos, o fáciles de engañar. Ser sagaces y previsores en cuestiones de dinero no es malo, pero ser hijos de las tinieblas sí lo es. El dinero, por supuesto, es un instrumento necesario para vivir en esta sociedad en la que nosotros vivimos. Por eso mismo, debemos procurar ser dueños del dinero que tenemos, o que tratamos de tener, pero no debemos ser nunca esclavos del dinero. El dinero debe servirnos a nosotros mismos para vivir con dignidad y para ayudar en lo que podamos a los que no tienen dinero suficiente para vivir dignamente. Lo ideal, en cuestiones de dinero, es que vivamos con sobriedad, con una sobriedad compartida y generosa. Jesús nos dice que no podemos servir a Dios y al dinero y, en una frase complicada, dice que nos ganemos amigos con el dinero injusto, para que nos reciban en las moradas eternas. Yo creo que es suficiente con que nos apliquemos esta frase en un sentido cristiano, es decir, que también usemos el dinero que tenemos para adquirir bienes espirituales, poniendo siempre los valores espirituales por encima de los valores materiales.
Propósito
Que la oración en la fe nos haga considerar que Dios tiene que ocupar el primer lugar en el corazón y las riquezas y el afán y el poder de dinero lo último.

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