Bocadillos espirituales para vivir el Tiempo Ordinario: Miércoles de la 2 a. Semana – Ciclo A

“Entró Jesús otra vez en la sinagoga, y había un hombre que tenía una mano paralizada. Estaban al acecho, para ver si curaba en sábado y acusarlo. Jesús le dijo: “levántate y ponte en pie”. Y a ellos les preguntó: “¿Qué está permitido sábado?; ¿hacer lo bueno o lo malo?”, “salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?” “Extiende la mano”. La extendió y la mano quedó restablecida. Al salir de la sinagoga, los fariseos se pusieron de acuerdo con los herodianos en el modo de acabara con él”. (Mc 3,1-6)



Jesús comienza su predicación:

Anunciando la novedad del Reino.

Anunciando la nueva religión del amor.

Anunciando la nueva religión que sitúa al hombre por encima de todo.

Anunciando la nueva religión que valora al hombre como lo más importante para Dios.

Anunciando la nueva religión que suple la ley por el hombre.


Por eso comienza preguntando:

¿Qué se puede hacer el sábado?

¿El bien o el mal?

¿Cumplir la ley o dejar sufriendo al hombre?

¿Salvando la vida o dejando morir al hombre?


Pareciera que para muchos el sábado es solo para Dios.

Pero sacrificando al hombre.

En sábado se puede estar al acecho de lo que hacen los demás.

En sábado se puede planificar el eliminar al que cura al hombre.

En sábado se puede criticar, pero no hablar bien de los demás.


Para Jesús la religión no puede depender de Dios.

Para Jesús la religión depende de la acción de Dios para con el hombre.

Para Jesús, en el enfermo está por encima del culto.

Porque atender al enfermo es un gesto de amor, que es la base de la religión.

Porque atender al necesitado es un gesto de amor a Dios en el prójimo.

“Lo que has hecho por el hermano, lo has hecho por mí”.

Tenemos que ir a Misa, que es la vivencia del misterio pascual.

¿Y podremos algún domingo dejarla porque he tenido que ir a atender a un anciano que vive abandonado y le fui a limpiar la casa y darle comer?

Para San Vicente de Paúl, se puede dejar la oración porque un enfermo me está reclamando.


Es interesante ver cómo valora Dios al hombre.

Casi diría que lo pone a su propia altura.

Por algo hizo al hombre a su “imagen y semejanza”.

Por algo hizo al hombre “hijo de adopción”.

Por algo Jesús declaró que el segundo mandamiento es igual al primero.

“El amor a Dios y el amor al prójimo”.


Es preciso revalorizar a Dios entre los hombres.

Pero es preciso revalorizar a los hombres en nuestra realización con Dios.

Dios quiso encarnar su amor haciendo a su Hijo “hombre como nosotros”, “se rebajó como uno cualquiera”.

Por eso es difícil entender eso que llamamos “guerra de religiones”.

El mundo cambiará cuando Dios sea el centro de nuestras vidas.

Pero para que Dios sea el centro de nuestras vidas, necesitamos del otro centro que es el hombre.

La verdadera religión es una barquita con dos remos: Dios y el hombre.

La verdadera religión es una bicicleta con dos ruedas.

Basta que le falte una sola rueda para que la bicicleta no ande.


Clemente Sobrado C. P.




Archivado en: Ciclo A, Tiempo ordinario Tagged: alegria, curacion, intransigencia, ley, libertad, mandamientos, reino de dios, sabado

Publicar un comentario

[facebook][blogger]

SacerdotesCatolicos

{facebook#https://www.facebook.com/pg/sacerdotes.catolicos.evangelizando} {twitter#https://twitter.com/ofsmexico} {google-plus#https://plus.google.com/+SacerdotesCatolicos} {pinterest#} {youtube#https://www.youtube.com/channel/UCfnrkUkpqrCpGFluxeM6-LA} {instagram#}

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.
Javascript DesactivadoPor favor, active Javascript para ver todos los Widgets