La liturgia diaria meditada - Ha dado todo lo que tenía para vivir (Mc 12,38-44) 11/11



Domingo 11 de Noviembre de 2018
32º Domingo durante el año
Verde

Martirologio Romano: Memoria de san Martín, obispo de Tours, en el día de su sepultura. Nació de padres paganos en Panonia, en el territorio de la actual Hungría, y llamado al servicio militar en Francia, cuando todavía era catecúmeno cubrió con su capa al mismo Cristo transformado en el semblante de un pobre. Recibido el bautismo, dejó las armas y llevó en Ligugé vida monástica en un cenobio por él fundado, bajo la dirección de san Hilario de Poitiers. Ordenado sacerdote y elegido obispo de Tours, manifestó en sí el modelo del buen pastor, fundando otros monasterios y parroquias en los pueblos, instruyendo y reconciliando al clero y evangelizando a los campesinos, hasta que en Candes regresó al Señor († c. 397). 

Antífona de entrada          cf. Sal 87, 3
Que mi plegaria llegue a tu presencia, Señor; inclina tu oído a mi clamor.

Oración colecta     
Dios todopoderoso y rico en misericordia, aleja de nosotros todos los males, para que, sin impedimentos en el alma y en el cuerpo, cumplamos tu voluntad con libertad de espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas        
Mira con bondad este sacrificio, Señor, y concédenos alcanzar los frutos de la pasión de tu Hijo, que ahora celebramos sacramentalmente. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Antífona de comunión        cf. Sal 22, 1-2
El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas y me conduce a las aguas tranquilas.

O bien:         cf. Lc 24,35
Los discípulos reconocieron al Señor Jesús al partir el pan.

Oración después de la comunión
Te damos gracias, Padre, por la eucaristía que nos ha alimentado; imploramos tu misericordia para que, por el Espíritu Santo, quienes recibimos la fuerza de lo alto perseveremos fielmente. Por Jesucristo, nuestro Señor.

1ª Lectura    1Rey 17, 8-16
Lectura del primer libro de los Reyes.
La palabra del Señor llegó al profeta Elías en estos términos: “Ve a Sarepta, que pertenece a Sidón, y establécete allí; ahí yo he ordenado a una viuda que te provea de alimento”. Él partió y se fue a Sarepta. Al llegar a la entrada de la ciudad, vio a una viuda que estaba juntando leña. La llamó y le dijo: “Por favor, tráeme en un jarro un poco de agua para beber”. Mientras ella lo iba a buscar, la llamó y le dijo: “Tráeme también en la mano un pedazo de pan”. Pero ella respondió: “¡Por la vida del Señor, tu Dios! No tengo pan cocido, sino sólo un puñado de harina en el tarro y un poco de aceite en el frasco. Apenas recoja un manojo de leña, entraré a preparar un pan para mí y para mi hijo; lo comeremos, y luego moriremos”. Elías le dijo: “No temas. Ve a hacer lo que has dicho, pero antes prepárame con eso una pequeña galleta y tráemela; para ti y para tu hijo lo harás después. Porque así habla el Señor, el Dios de Israel: ‘El tarro de harina no se agotará ni el frasco de aceite se vaciará, hasta el día en que el Señor haga llover sobre la superficie del suelo’”. Ella se fue e hizo lo que le había dicho Elías, y comieron ella, él y su hijo, durante un tiempo. El tarro de harina no se agotó ni se vació el frasco de aceite, conforme a la palabra que había pronunciado el Señor por medio de Elías.
Palabra de Dios.

Comentario
Esta viuda está en una situación extrema, a tal punto que piensa que ella y su hijo morirán. Nadie se ha fijado en ellos para darles una mano; resultan insignificantes para el sistema. Dios puso su mirada en esa casa y, por eso, envió al profeta. La vida se abrirá camino en la confianza y la solidaridad de esta viuda, que está dispuesta a dar todo lo que tiene.

Salmo 145, 6c-10
R. ¡Alaba al Señor alma mía!

El Señor mantiene su fidelidad para siempre, hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos. El Señor libera a los cautivos. R.

El Señor abre los ojos de los ciegos y endereza a los que están encorvados. El Señor ama a los justos y protege a los extranjeros. R.

Sustenta al huérfano y a la viuda y entorpece el camino de los malvados. El Señor reina eternamente, reina tu Dios, Sión, a lo largo de las generaciones. R.

2ª Lectura    Heb 9, 24-28
Lectura de la carta a los Hebreos.
Cristo no entró en un santuario erigido por manos humanas –simple figura del auténtico Santuario– sino en el cielo, para presentarse delante de Dios en favor nuestro. Y no entró para ofrecerse a sí mismo muchas veces, como lo hace el Sumo Sacerdote que penetra cada año en el Santuario con una sangre que no es la suya. Porque en ese caso, hubiera tenido que padecer muchas veces desde la creación del mundo. En cambio, ahora él se ha manifestado una sola vez, en la consumación de los tiempos, para abolir el pecado por medio de su Sacrificio. Y así como el destino de los hombres es morir una sola vez, después de lo cual viene el Juicio, así también Cristo, después de haberse ofrecido una sola vez para quitar los pecados de la multitud, aparecerá por segunda vez, ya no en relación con el pecado, sino para salvar a los que lo esperan.
Palabra de Dios.

Comentario
El autor continúa comparando la obra de Jesús con los antiguos ritos. Además resalta la entrega total de Cristo, hecha de una vez y para siempre. Esta ofrenda al Padre nos libra del pecado y nos trae salvación.

Aleluya        Mt 5, 3
Aleluya. Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Aleluya.

Evangelio     Mc 12, 38-44
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.
Jesús enseñaba a la multitud: “Cuídense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los banquetes; que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones. Estos serán juzgados con más severidad”. Jesús se sentó frente a la sala del tesoro del Templo y miraba cómo la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia. Llegó una viuda de condición humilde y colocó dos pequeñas monedas de cobre. Entonces él llamó a sus discípulos y les dijo: “Les aseguro que esta pobre viuda ha puesto más que cualquiera de los otros, porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir”.
Palabra del Señor.

O bien más breve:     Mc 12, 41-44

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.
Jesús se sentó frente a la sala del tesoro del Templo y miraba cómo la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia. Llegó una viuda de condición humilde y colocó dos pequeñas monedas de cobre. Entonces él llamó a sus discípulos y les dijo: “Les aseguro que esta pobre viuda ha puesto más que cualquiera de los otros, porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir”.
Palabra del Señor.

Comentario
¡Qué agudeza y qué sabiduría en la mirada de Jesús! Allí están los escribas, los que hacen todo “para ser vistos”. Y también está esta viuda insignificante y silenciosa, a la que nadie presta atención. Jesús estaba ahí, sentado, mirando, y llamó la atención a los discípulos, que estaban muy distraídos y deslumbrados con todo lo que había en el templo. En nuestros templos y en nuestras asambleas, ¿es posible tener esta serenidad y una mirada atenta como la de Jesús para descubrir que, también en las personas que son aparentemente más insignificantes, está presente el Reino de Dios?

Oración introductoria
Espíritu Santo, ilumina esta oración para que no la convierta en un momento de vanidad, autocomplacencia o en un ritual sin sentido, como acostumbraban los fariseos. Dame la fortaleza para saber desprenderme de lo que me impida crecer en el amor.

Petición
Señor, dame la gracia de ser generoso, sin cálculos egoístas.

Meditación 

1.- Esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Los escribas del tiempo de Jesús, tal como hoy nos dice este texto evangélico, según san Marcos, ponían la religión al servicio de sus intereses personales: devoraban los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. La religión y los largos rezos les servían a ellos para ocupar los primeros puestos en los banquetes, ser reverenciados en lugares públicos, ocupar los asientos de honor en las sinagogas. ¿No percibe mucha gente así, hoy, a muchos de los altos dignatarios de nuestra querida Iglesia? No pienso, ni digo, que esto sea así en muchos casos, pero sí creo que mucha gente fiel y sencilla ve de esta manera a algunos de nuestros altos dignatarios eclesiásticos, cuando actúan en público. Y esto es muy grave, porque si mucha gente lo ve así, es que la actuación pública de muchos altos cargos de nuestra Iglesia se presta a esta interpretación. Un poco menos de ostentación en ropajes, gestos públicos y parafernalia adyacente, significarían mejor la necesaria imagen de pobreza y sencillez que debe adornar siempre a los servidores de Jesús, pobre y humilde. La viuda del evangelio, al contrario, da la imagen de una persona que lo único que pretende es ayudar al culto del templo, desde el anonimato y la generosidad extrema. No busca recompensa alguna en el ejercicio de su religiosidad, sino ser grata a Dios y contribuir, desde su pequeñez, a que el culto a Dios se pueda hacer con dignidad. Poner la religión, como hacían los escribas, al servicio de intereses personales, económicos o políticos, es un grave pecado de simonía; ponernos nosotros, al estilo de la viuda, al servicio de la religión, con humildad y sencillez, es algo espiritualmente benéfico para nosotros mismos y para la misma religión.

2.- El profeta Elías se puso en camino hacia Sarepta y, al llegar a la puerta de la ciudad, encontró allí una viuda que recogía leña. También esta viuda de la que se nos habla en el libro de los Reyes fue heroica en su generosidad, como la viuda del evangelio, fiándose enteramente de la promesa del Dios de Israel, tal como le prometía el profeta Elías. Se fió de Dios, olvidándose de sí misma, y dio al profeta lo que ella necesitaba para sí misma y para su hijo. Yo no sé si lo que hizo esta pobre viuda fue confianza, o, más bien, fue temeridad, pero lo cierto es que lo que hizo esta pobre viuda lo hizo por ayudar al que ella veía como un auténtico hombre de Dios. Es decir, que si pecó de algo, pecó de amor al prójimo, hasta olvidarse de sí misma y de su hijo; Dios no podía dejar sin recompensa esta generosidad heroica. Quizá este ejemplo no está puesto aquí para que lo imitemos, pero sí para que lo admiremos y, admirándolo, nos sintamos animados a amar un poco más a nuestro prójimo. Pasarnos la vida preocupándonos obsesivamente de nuestra salud, sin capacidad para ver junto a nosotros a tantas personas que se mueren por falta de alimentos y medicinas, no deja de ser una muestra de nuestro egoísmo supino y anticristiano.

3.- Cristo se ha ofrecido una sola vez para quitar los pecados de todos. Seguimos con el mismo tema, del que nos habla largamente el autor de esta carta a los Hebreos: Cristo es nuestro único y sumo sacerdote porque en la cruz se ofreció a sí mismo al Padre, como sacrificio de expiación y alabanza, por los pecados de todos nosotros. La vida y muerte de Cristo fue toda ella un sacrificio de expiación y alabanza agradable al Padre; cuando nosotros ofrecemos al Padre nuestra vida, unida a la vida de Cristo, el Padre aceptará también agradablemente nuestra vida y nos perdonará nuestros pecados. Porque lo que realmente nos salva es la vida de Cristo, no nuestros méritos personales.

Propósito
Ser especialmente generoso en mi ofrenda en la limosna de la misa de hoy o de mañana domingo.

Diálogo con Cristo
Jesús, dame tu gracia para transformar mi espíritu en la generosidad para vivir en una constante preocupación por tus intereses y por las necesidades de los demás. Que incremente mis actos de servicio y caridad, sin buscar nunca ventajas personales ni llamar la atención.

Let's block ads! (Why?)

09:01

Publicar un comentario

[facebook][blogger]

SacerdotesCatolicos

{facebook#https://www.facebook.com/pg/sacerdotes.catolicos.evangelizando} {twitter#https://twitter.com/ofsmexico} {google-plus#https://plus.google.com/+SacerdotesCatolicos} {pinterest#} {youtube#https://www.youtube.com/channel/UCfnrkUkpqrCpGFluxeM6-LA} {instagram#}

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.
Javascript DesactivadoPor favor, active Javascript para ver todos los Widgets