Una parroquia “evangélica” y, sobre todo, comodísima

Seguro que habrá gente malpensada convencida de que una parroquia, si se quiere que sea de verdad evangelizadora, dará muchísimo trabajo. No se lo crean. Uno puede jactarse de tener la parroquia más evangélica del mundo, la más comprometida e insertada en la sociedad, la más madura y responsable, adulta en la fe, abierta a los marginados y solidaria con todos y no dar un palo al agua. No es tan complicado.

MISAS. Las parroquias tradicionales celebran varias misas al día y no digamos los domingos y festivos. Puro ritualismo y convertir la eucaristía en una devoción más. Tiene mucho más sentido una sola misa al día, y especialmente el domingo, donde toda la comunidad debe compartir la celebración. Y si un día no hay misa no pasa nada. La comunidad debe comprender que su párroco ha de tener algún día libre.

CONFESIONES. El pecado hay que entenderlo como algo que afecta a toda la comunidad, y por tanto carece de sentido la confesión individual. Mucho mejor alguna celebración comunitaria al año y con absolución general.

DESPACHO PARROQUIAL. No podemos atender a la gente como funcionarios con horario fijo. Por eso no tiene sentido un horario de despacho. Lo realmente evangélico es mantener la disponibilidad de forma que se pueda atender a la gente cuando lo pidan y sea posible.

APERTURA DEL TEMPLO. Para la misa y ya. Si la gente quiere rezar, que aprendan a rezar en casa, en la calle, en todo lugar. Dios no puede estar reducido a un templo.

CARITAS. La solidaridad con el hermano necesitado no puede reducirse a horarios de acogida, proyectos rancios y reparto de alimentos. La auténtica solidaridad se hace en el barrio, tomando un café en el bar, estando con la gente. Las ayudas concretas ha de hacerlas el ayuntamiento. Lo nuestro es el acompañamiento y la cercanía.

CATEQUESIS DE NIÑOS. Eso es cosa de laicos. Los sacerdotes tenemos que delegar lo que un laico puede hacer.

CATEQUESIS DE JÓVENES Y ADULTOS. Si quieren, se puede tener algún encuentro para tratar temas de actualidad, pero lo que tienen que hacer es, en lugar de estar en la parroquia, dar testimonio con su vida.

ANCIANOS. Bastante han trabajado y rezado en su vida, y ya tienen clubs municipales para entretenerse.

ENFERMOS. Son atendidos en hospitales. Ir a casa es complicarles la vida y dar un susto. Además, Dios es misericordia. No tiene sentido acudir a su casa. Si acaso, que lo hagan laicos.

ECONOMÍA PARROQUIAL. Los que piden dinero son unos peseteros. Mejor no pedir nada a nadie y si no llega para el sueldo del párroco, o de los sacerdotes, que quizá sean varios, se pide en el arzobispado, que tiene un fondo que se nutre de lo que aportan las parroquias tradicionales y avaras.

No me digan que no es una parroquia “evangélica” y sobre todo comodísima. Una misa al día, excepto el día de descanso, y poco más. Dar una vuelta, tomarse un café, si acaso algún bautizo, y ya tenemos una parroquia adulta y evangélica. Y cómoda. Sobre todo, muy cómoda.  

This entry passed through the Full-Text RSS service – if this is your content and you’re reading it on someone else’s site, please read the FAQ at fivefilters.org/content-only/faq.php#publishers.


04:51

Publicar un comentario

[facebook][blogger]

SacerdotesCatolicos

{facebook#https://www.facebook.com/pg/sacerdotes.catolicos.evangelizando} {twitter#https://twitter.com/ofsmexico} {google-plus#https://plus.google.com/+SacerdotesCatolicos} {pinterest#} {youtube#https://www.youtube.com/channel/UCfnrkUkpqrCpGFluxeM6-LA} {instagram#}

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.
Javascript DesactivadoPor favor, active Javascript para ver todos los Widgets