Acabo de ver La invasión de los ladrones de cuerpos de 1969 (Invasion of the body snatchers). Ha sido una experiencia preciosa, porque no había visto esta película, desde los tiempos en los que la pusieron en La Clave, hace ya casi treinta y cinco años.
La película en blanco y negro es una joyita para los amantes del 7º arte. Pero si encima le añades al valor intrínseco de la obra, las sensaciones que provocó en aquel niño que era yo cuando la vi aquel viernes por la noche, entonces es cuando se convierte en una experiencia de nostalgia y preciosos recuerdos.
Además, la película me lleva a recordar aquellos tiempos de unos Estados Unidos llenos de confianza en sí mismos y de prosperidad. Unos tiempos en los que se creía que el mundo no podía ir por otro camino que el del crecimiento económico y el de la mejora social en todos los aspectos. Cuánto ha cambiado el mundo en poco más de treinta años.
Todos los que la vieron aquel viernes de hace tres decenios en La Clave recordarán con cierta melancolía a la película y a ese mundo.
Nos reuniremos los sacerdotes del Arciprestazgo de Iregua-Leza en Ortigosa de Cameros para el retiro mensual y para concluir y evaluar el curso pastora. Espero sea un provechoso día.
Me van a permitir hoy un pequeño divertimento. ¿Se han dado cuenta las infinitas posibilidades con que uno se encuentra en la parroquia a la hora de pasar el cepillo en misa? Yo he observado al menos las siguientes variantes:
EN CUANTO A SU REALIZACIÓN
En algunas parroquias jamás se pasa el cestillo
En otras, apenas una vez al mes
En la inmensa mayoría, los domingos
En otras cuantas, en cada misa, sea domingo o laborable
EN CUANTO A LOS RECIPIENTES
Lo más normal son los cestillos de mimbre abiertos
Las hay con huchas bien cerradas para evitar “descuidos”
En otras se utilizan bolsas
Las hay con bolsa o hucha y palo alargadera
EN CUANTO A LOS RECOLECTORES
Feligreses espontáneos, que siempre acaban siendo las mismas señoras
Oficiales “ad hoc” como monaguillos o sacristán
Señoras fijas por turno (tienen especial afición las señoras)
Sin recolectores: varias bolsas que se pasan los fieles de uno a otro
Se me ocurre una pregunta para entretener la mañana del domingo:
En tu parroquia, allá donde asistes habitualmente a las misas dominicales, ¿se hace colecta económica? ¿Cómo es el recipiente para recoger los donativos? ¿Quiénes los pasan?
Yo cuento lo de la mía:
1. Hacemos colecta los domingos y festivos
2. Como recipientes utilizamos bolsas
3. En la misa de familias pasan las bolsas los niños. En las demás misas se colocan en los primeros bancos y la gente va pasando hasta que el último las trae al altar.