Se trata del P. Maynor Manuel, que regresa en unos días a Sololá tras haber obtenido en Roma la licenciatura en Teología Fundamental. Hemos compartido noticias, recuerdos, un buen paseo por los preciosos viñedos de Villamediana y una deliciosa cena, acompañados de Luis Antonio. Mañana parte ya para su viaje, pero visitaremos en la mañana lo más significativo de la ciudad de Logroño. Gracias, Maynor por la visita, felicitaciones por culminar tus estudios y felicísimo regreso.
El sábado salió para Roma el seminarista Hugo, que muy eficazmente me ayudó en estos días en las tareas pastorales y en los arreglos materiales. Espero regrese con ganas a terminar sus estudios sacerdotales y que pronto lo podamos ver ya sacerdote ¡Buen viaje y gracias por la ayuda!
Hoy he celebrado la misa de 11:00 y la de las 13:00 en una localidad de mi diócesis. Me gusta mucho en esta iglesia que el presbiterio está muy elevado. Los altares altos dan mucha solemnidad a la celebración, se resalta mucho el carácter sacrificial. No pienso que todas las misas tengan que resaltar ese aspecto en todas partes. Me gustan mucho también las misas en lugares sencillos que dan la impresión de que es un grupo de cristianos en torno a San Pablo, todo impregnado de sencillez. Me gustan las dos formas.
Pero en los últimos años se ha perseguido la estética sacrificial. Todo tenía que ser sólo de un modo. Por eso me alegra encontrar lugares que decididamente rompen con esa línea única.
Pero si en mi mano estuviera, yo jamás eliminaría uno de esos dos modos de celebrar la misa. A veces me gusta sentirme como San Pablo celebrando rodeado de hermanos que me recuerdan a los primeros cristianos. Y otras veces me gusta sentirme como el Padre Pío ante la Cruz.