Han pasado ya 56 años desde que Manos Unidas puso en práctica la máxima
“dale un pescado a un hombre y comerá un día; enséñale a pescar, y lo
alimentarás para siempre”. Más de medio siglo después, continuamos
trabajando para terminar con “todas las hambres del mundo”, por medio de
programas, planes y proyectos de desarrollo integral, promovidos
siempre por las personas de los países más necesitados de América, Asia,
África y Oceanía, con el objetivo de poner fin a esta lacra que afecta a
cientos de millones de personas en el mundo. Porque el hambre no sólo
se combate con comida. Une tu mano a las nuestras.
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